Oncólogos y patólogos se preparan para vivir un cambio profundo en su especialidad con la implantación de la inteligencia artificial. Lo que antes se examinaba con el microscopio, el portaobjetos y el ojo humano ahora se digitaliza y es analizado a través de una pantalla por un poderoso algoritmo, capaz de compararlo con millones de datos y patrones en el tiempo que antes se empleaba para estudiar apenas una decena de ellos.
