
Al cruzar el portón de madera se respira un rico aroma que viene de la cocina. Las salsas, los moles y los pipianes burbujean en las ollas y se convierten en lo primero que uno huele en el restaurante Levadura de Olla. La responsable de esos fogones es una joven cocinera oaxaqueña que acaba de ganar su primera estrella Michelin. Thalía Barrios (San Mateo Yucuntindoó, 28 años) irradia juventud, aunque tras unos minutos de conversación, también se nota que es una de esas personas que posee un alma vieja y sabia. Quizá porque gran parte de esa sabiduría se la transmitieron sus abuelas, cocineras reconocidas en su pueblo. Con solo seis años ya preparaba tortillas, salsas y tamales que vendían a la gente, recuerda. “Mi abuela siempre decía que uno no despierta hasta que ha comido porque es cuando de verdad se despiertan los sentidos”, dice la chef con una gran sonrisa.



