El sorteo de la Champions dibujó el cuadro hasta la final del 31 de mayo en Múnich. Las bolas partidas por la UEFA este viernes en Nyón descubrieron perspectivas halagüeñas para el Barça, dos derbis fratricidas, Madrid-Atlético y Bayern-Leverkusen, y un incordio para el Liverpool. El equipo que encabeza la Premier, líder de la difícil fase inicial, deberá medirse al Paris Saint-Germain en octavos con el único consuelo de disputar el partido de vuelta en Anfield. No hay paz para los que hacen méritos en el nuevo formato de la Champions.
