La historia se conoce bien, y sus protagonistas la han contado ya incansablemente. Pero el tiempo pasa, y la memoria se aletarga. Aquí un recordatorio. El 24 de enero de 1977, dos tipos armados entraron a un despacho de la calle Atocha, 55 de Madrid y descargaron sus armas, matando a los abogados laboralistas Enrique Valdevira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz y Javier Sauquillo; al estudiante Serafín Holgado y al administrador Ángel Rodríguez Leal. Además de dejar gravemente heridas a otras cuatro personas. Detrás de la matanza, que terminó convirtiéndose en un momento clave de la consolidación democrática de España, estaba un grupo de extrema derecha, arrastrado por los ideales que, a un año y tres meses de la muerte del dictador, se resistían a perderse. Ese fue uno de los peores días de la Transición española, pero también una muestra de que no descarrilaría con la violencia.
