El resultado electoral en Estados Unidos muestra un Trump estructuralmente distinto al primero. El presidente cuenta con el control de ambas cámaras del Congreso, una cómoda mayoría conservadora en la Suprema Corte, además de un nutrido grupo de gobernadores dispuestos a alimentar con recursos y personal su agenda de gobierno. Con un equipo más dócil y obediente, planea utilizar recursos militares para implementar su proyecto antinmigrante.
