En menos de un año, Paula Badosa ha ascendido más de cien puestos en el ranking y vuelve a reconocerse y a disfrutar otra vez, situada a un palmo del top-10 y con el ánimo renovado para aterrizar allí donde siempre ha soñado. Y de esa regeneración tiene buena parte de culpa el hombre que toma mansamente asiento a mediodía en el Players Lounge de Melbourne Park, de habla pausada y voz melosa. Transmite paz y discreción Pol Toledo, que se presenta: “Soy de Maçanet de la Selva, un pueblo muy pequeño de Girona, de unos 10.000 habitantes. Jugué challengers y un par de veces el Godó”.
