En abril de 2019, cuatro meses después de tomar posesión como presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, se hacía una foto a la puerta de la portada de la Feria de Sevilla con azafatas de una marca de manzanilla. Las mujeres —y los hombres— a su alrededor se preguntaban quién era ese hombre y se sorprendían cuando se les decía que era el nuevo jefe del Gobierno regional. Ocho años después, el propio Moreno confiesa que, ahora, hay mujeres que le acercan “con interés”. Es su forma práctica de presumir de que la erótica del poder existe, tal y como ha reconocido en una entrevista con El Español, en la sección La Maga, destinada al público femenino, y que, en plena tormenta por el machismo subyacente en los casos de acoso que han aflorado tanto en PSOE como el PP, han desatado las críticas en redes sociales.
