Mi querido Héctor, me piden que escriba unas palabras sobre ti en este día de profunda emoción. Hace apenas unas horas que me ha llamado tu querida Tita para contarme que te has ido y desde entonces estoy viajando de la tristeza por la pérdida del amigo y del artista, a la alegría por haberte tenido, disfrutado y admirado. Es muy difícil condensar en unas cuantas palabras la excelente relación que hemos mantenido durante 22 años y la gran admiración que te he profesado siempre.
