Hace ya más de dos años que la designación de Manuel Borja-Villel (Burriana, 68 años) como la persona que tenía que revolucionar los museos catalanes causó mucho revuelo y polarización, con grandes esperanzas y grandes reticencias dentro del sector. Después de cerrar el pasado octubre la exposición Fabular paisatges, el comisario finaliza su contrato como asesor museístico de la Generalitat de Catalunya, después de no pocas polémicas. Según adelantó a La Vanguardia y ha confirmado a EL PAÍS, finalizará su contrato el próximo diciembre, dos meses antes de lo que estaba previsto, y volverá a Madrid una vez presente las conclusiones del proyecto Museu Habitat.
