La población de China continúa encogiéndose, aunque los datos revelados esta mañana por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) le dan un leve respiro: en 2024 se registró un ligero aumento en el número de nacimientos –el primero en siete años– y una disminución en el de fallecimientos con respecto a 2023. La tendencia, no obstante, sigue siendo a la baja y los expertos advierten de que no hará más que empeorar. El gigante asiático cerró el año con 1.408,28 millones de habitantes, lo que supone una reducción interanual de 1,39 millones y su tercera contracción poblacional consecutiva.
