La reina Sofía está haciendo frente a uno de los momentos más difíciles de su vida. Con apenas unas semanas de diferencia, ha despedido a dos de las personas más importantes que siempre la acompañaron: su mejor amiga Tatiana Radziwill y su hermana pequeña Irene de Grecia. En sus 87 años, la emérita no ha tenido un extenso círculo de amistades, pero aquellas con las que ha contado las ha cuidado hasta el final. Precisamente por ese motivo, estas dos nuevas ausencias suponen un jarro de agua fría en su vida y, sobre todo, en su día a día.
