Vestido con ropa deportiva, cabizbajo, cansado, el alcalde de Fines (Almería, 2.286 habitantes), Rodrigo Sánchez, salía a las 18.26 horas de este martes de las oficinas de Cars Rodrigo, una de las empresas a las que está vinculado. Lo hacía con la cara medio tapada y acompañado de tres agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que le introducían en los asientos traseros de un vehículo camino a la Comandancia de Almería, a más de una hora de camino. Él es uno de los siete arrestados en unas actuaciones del instituto armado declaradas secretas y vinculadas con supuestas contrataciones ilegales, entre los que también está Javier Aureliano García, presidente de la Diputación Provincial, ambos del Partido Popular. El viaje suponía un punto y seguido a una larga jornada que arrancó temprano con el registro de su vivienda en el pueblo por el mismo equipo que, a última hora de la tarde, seguía en las instalaciones de la compañía de compraventa y alquiler de vehículos. La jueza que instruye la causa cree que hay “sospechas fundadas de la comisión de unos hechos que pudieran ser constitutivos de un delito de cohecho, malversación de caudales públicos y blanqueo de capitales”, de acuerdo con su auto.

