El Ministerio de Sanidad ha hecho una propuesta incómoda para los médicos: impedir que los jefes de servicio de hospitales públicos compaginen ese trabajo con la privada, y en cuestión de un día el influyente sindicato Amyts, el principal de los médicos madrileños, ha mostrado su oposición. El plan de la ministra Mónica García consiste en incluir ese límite entre las reformas de la ley del Estatuto Marco, considerada la “Carta Magna” de los trabajadores sanitarios del sistema público español, que serán debatidas el miércoles en una reunión de sindicatos y Ministerio. Comisiones Obreras Madrid sí se ha mostrado a favor de esa limitación, que acabaría con una práctica polémica dentro del sector sanitario.
