Dar vida quita años de vida. Es la provocadora conclusión de un análisis global liderado por investigadores de la Universidad de Otago, Nueva Zelanda. Los expertos constatan que los machos y las hembras de 117 especies de vertebrados prolongaron su supervivencia entre un 10% y un 20% al someterse a esterilización quirúrgica o terapia hormonal. También los humanos. El análisis, que se publicó la semana pasada en la revista Nature, es contundente y transversal en sus conclusiones. Parece complicado pensar que estas tengan alguna traslación al mundo real, más allá de lo conveniente de castrar a la mascota, pero puede ayudarnos a entender mejor la compleja relación inversa entre reproducción y longevidad.
