A 100 metros de Anfield, se vendían churros: dos con un poco de azúcar por una libra y media. Con chocolate, el doble. Y al lado, el pub La Iglesia. La gente lo devoraba todo fuera mientras el palco recibía a Rafa Nadal, Pep Guardiola y Rafa Benítez, el último entrenador red que había derrotado al Madrid. Allá por 2009 con aquel 4-0. Sobre el césped, la noche del Madrid empezó rezando y terminó con lamentos.
